jueves, 13 de mayo de 2010

Capítulo 7 - Rayuela - Julio Cortázar

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella.
Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

Y de los replanteos... - Oliverio Girondo

Y de los replanteos
y recontradicciones
y reconsentimiento sin o con sentimiento cansado
y de los repropósitos
y de los reademanes y rediálogos idénticamente bostezables
y del revés y del derecho
y de las vueltas y revueltas y las marañas y recámaras y
remembranzas y remembranas de pegajosísimos labios
y de lo insípido y lo sípido de lo remucho a lo repoco y
lo remenos
recansado de los recodos y repliegues y recovecos y refrotes
de lo remanoseado y relamido hasta en sus más recónditos reductos
repletamente cansado de tanto retanteo y remasaje
y treta terca en tetas
y recomienzo erecto
y reconcubitedio
y reconcubicórneo sin remedio
y tara van en ansia de alta resonancia
y rato apenas nato ya árido tardo graso dromedario
y poro loco
y parco espasmo enano
y monstruo torvo sorbo del malogo y de lo pornodrástico
cansado hasta el estrabismo mismo de los huesos
de tanto error errante
y queja quena
y desatino tísico
y ufano urbano bípedo hidéfalo
escombro caminante
por vicio y sino y tipo y libido y oficio
recansadísimo
de tanta estanca remetáfora de la náusea
y de la revirgísima inocencia
y de los instintos perversitos
y de las ideitas reputitas
y de las ideonas reputonas
y de los reflujos y resacas de las resecas circunstancias
desde qué mares padres
y lunares mareas de resonancias huecas
y madres playas cálidas de hastío de alas calmas
sempiternísimamente archicansado
en todos los sentidos y contrasentidos de lo instintivo
o sensitivo tibio
o remeditativo o remetafísico y reartístico típico
y de los intimísimos remimos y recaricias de la lengua
y de sus regastados páramos vocablos y reconjugaciones y recópulas
y sus remuertas reglas y necrópolis de reputrefactas palabras
simplemente cansado del cansancio
del harto tenso extenso entrenamiento
al engusanamiento
y al silencio.

Nocturno - OLIVERIO GIRONDO

Frescor de los vidrios al apoyar la frente en la ventana.
Luces trasnochadas que al apagarse nos dejan todavía más solos.
Telaraña que los alambres tejen sobre las azoteas.
Trote hueco de los jamelgos que pasan y nos emocionan sin razón.
¿A qué nos hace recordar el aullido de los gatos en celo,
y cuál será la intención de los papeles
que se arrastran en los patios vacíos?
Hora en que los muebles viejos aprovechan para sacarse las mentiras,
y en que las cañerías tienen gritos estrangulados,
como si se asfixiaran dentro de las paredes.
A veces se piensa,
al dar vuelta la llave de la electricidad,
en el espanto que sentirán las sombras,
y quisiéramos avisarles
para que tuvieran tiempo de acurrucarse en los rincones.
Y a veces las cruces de los postes telefónicos,
sobre las azoteas,
tienen algo de siniestro
y uno quisiera rozarse a las paredes,
como un gato o como un ladrón.
Noches en las que desearíamos
que nos pasaran la mano por el lomo,
y en las que súbitamente se comprende
que no hay ternura comparable
a la de acariciar algo que duerme.

martes, 30 de marzo de 2010

iLuSiOnEs

hoy es uno de esos días donde me detengo un segundo a mirar el reloj del tiempo y donde absolutamente ninguna norma me importa, o por lo menos así me siento, donde mi vida se abre ante mi en varios caminos, todos con las mismas posibilidades de ser recorridos pero sólo una sentirá mis pasos, aún no se cuál y tampoco me detengo a pensar demasiado en eso, durante mucho tiempo he pensado y esta es la primera vez donde simplemente hago lo que me gusta, lo que quiero, sin pensar en complacer a alguien o en satisfacer los caminos que una persona eligió para mi...me ira bien, me ira mal, no lo se, solo se que esta vez mi vida es mi vida y nuevos amaneceres, noches y atardeceres se abren ante mi....

si, autoreferencial, no me importa

sábado, 20 de febrero de 2010

Borrador 1

La mitad de su cuerpo se encontraba húmedo y frío, la ropa se enredaba entre sus piernas, adhiriéndose a ellas como una vestidura de hierro. Sin embarrgo, su rostro sentía un calor intenso, un ardor que comenzaba a molestar y bajo su cara podía sentir la arena que picaba. Antes de abrir los ojos, se concentró en las sensaciones de su cuerpo, se sentía mojada y a la vez ardida pero, sin duda, su cuerpo dolía. Había un olor extraño, ya lo había sentido antes, arriba de aquel barco, era ese particular olor del mar, un olor que antes de subir no había sentido nunca pero que ahora no sólo se había convertido en olor sino también en un sabor que quemaba. Y el ruido, un sonido a trueno continuo, único, no se escuchaba otra cosa. Abrió los ojos, parpadeó varias veces, la luz lastimó sus pupilas, una luz brillante que se reflajaba en la arena intensa y en al mar como pequeños espejos. Movió su cuerpo lentamente, aún sin poder recordar qué había sucedido, con las ropas mojadas haciendole peso, hasta que pudo sentarse en ese suelo ardiente. Frente a ella se encontraba una lámina azul que se perdía en el horizonte, siendo solo una línea increiblemente recta lo que separaba el cielo del agua, detrás un follaje espeso, que mostraba todas las gamas de los verdes, se elevaba como una pared impenetrable.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Noctambula

La noche es un misterioso pozo, cuando la cabeza más tendría que relajarse es cuando más acelera sus conexiones y uno se hunde cada vez mas en un pozo sin fondo...sin embargo, después de tanto meditar en un angustioso transe sobre el "fin de mi mundo", la luna ilumina, las estrellas destellan intermitentes y el aire fresco calma los motores neuronales y mi maldita razon que no me deja respirar las más de las veces, queda dormida, se tranquiliza, me deja, se aleja y desaparece y sólo quedo yo y mis sentidos y por más que haya gatillado mil veces, no puede derribarme...y la noche se va igual que mi razon y un nuevo amanecer comienza, lleno mi espíritu de fuerzas y energías, no voy a dejarme caer.

martes, 2 de febrero de 2010

Escombros a mi alrededor

Hoy me siento ahogada en una angustia que no me deja hablar ni pensar...qué es lo que hace que este velo gris no desaparezca de mis ojos y todo lo vea en tonos blancos y negros? En qué momento de mi vida la sonrisa desaparecio, mis ojos se opacaron y mi corazón dejo de latir desenfrando? En qué momento comencé a dormir y las cosas que me apasionaban se pagaron, se fueron desfigurando y ahora no puedo tocarlas, sentirlas...sólo son un vago recuerdo de un pasado que no sé cuando comenzó a ser pasado. La vida es dura, tenes que madurar, hay que crecer, ya tenes 25 años...frases y más frases que llenan mi cabeza, la llenan y la ahogan y sólo queda un cerebro cargado, a punto de explotar, que gatillo mil veces y un corazón vacío, asesinado por mi, por mi parte racional hace mucho tiempo...
Es verdad, vivi en un mundo creado por mi y mi entorno diferente a lo que hoy me rodea, a lo que hoy conozco y tanto lo golpearon, tanto lo destruyeron, tanto arremetieron contra él una y otra vez, fue pisoteado, escupido, burlado que hoy me encuentro hincada, perdida, tratando de ver en qué momento se levantaron esas murallas y en qué momento fueron derrumbadas, quedando sólo escombros...
Eso siento: hay escombros a mi alrededor, de algo que fue, que pudo haber sido, ahora se viene la parte más dificil, reconstruir a partir de ellos, conservar lo que haya quedado intacto, reciclar el resto y volver a empezar...